El 6 de enero marca una fecha especial, anhelada por niños y adultos por igual, con la llegada de los Tres Reyes Magos y la celebración de la tradicional rosca de reyes. Aunque la tradición está arraigada en la cultura cristiana, su origen se remonta al evangelio de Mateo, donde los «sabios» buscaban al recién nacido guiados por la «Estrella de Belén».
Inicialmente considerados una casta sacerdotal de Asia Media y Persia, el teólogo Orígenes propuso en el siglo III que fueran tres magos, representando los dones ofrecidos a Jesús. Bithisarea, Melchior y Gathaspa fueron los primeros nombres dados a estos Reyes Magos, pintados en representaciones artísticas como nobles persas.
La adoración de los Reyes Magos, inmortalizada en obras como «Adoración de los Reyes Magos» de El Greco, destaca la importancia del tributo al ‘Rey de Reyes’. Curiosamente, en iglesias ortodoxas sirias y armenias, la cifra de magos es doce en lugar de tres.
Aunque la cantidad y origen de los Reyes Magos varían en distintas interpretaciones, la esencia de la tradición perdura, brindando alegría a aquellos que comparten momentos familiares en esta fecha única.
