La jornada quedó marcada por la resistencia de los cadetes del Colegio Militar y otros integrantes del Ejército mexicano ante el avance de las tropas invasoras
El 13 de septiembre de 1847, las fuerzas estadounidenses avanzaron sobre el Castillo de Chapultepec como parte de la ofensiva emprendida durante la guerra entre México y Estados Unidos. En el recinto se encontraban cadetes del Colegio Militar, además de tropas bajo el mando de Nicolás Bravo.
Entre los jóvenes que participaron en el combate estuvieron Juan de la Barrera, Juan Escutia, Francisco Márquez, Fernando Montes de Oca, Agustín Melgar y Vicente Suárez, quienes posteriormente serían reconocidos como los Niños Héroes. Sus edades iban de los 12 a los 20 años.
La defensa también contó con integrantes del batallón de San Blas, comandado por Felipe Santiago Xicoténcatl. Durante el enfrentamiento, Nicolás Bravo solicitó municiones y refuerzos, pero la ayuda no llegó, mientras los defensores mantuvieron sus posiciones ante el avance de las tropas enemigas.
Tras la caída del Castillo, el ejército invasor avanzó hacia la Ciudad de México, que fue ocupada el 14 de septiembre. El conflicto continuó hasta 1848, cuando ambos países firmaron el Tratado de Guadalupe Hidalgo el 2 de febrero.
El acuerdo puso fin a la guerra y estableció la cesión de una extensa parte del territorio mexicano a Estados Unidos. La defensa de Chapultepec quedó como uno de los episodios más recordados del conflicto y como referencia de la participación de los cadetes en aquella batalla.
