El movimiento «Voto por Hogar» plantea que el sufragio de la familia sea emitido únicamente por el esposo, al considerarlo representante del hogar
La directora ejecutiva de Turning Point USA, Erika Kirk, desató un intenso debate en Estados Unidos al respaldar una propuesta que busca concentrar la participación electoral de cada familia en una sola persona, bajo el argumento de que el matrimonio constituye una única unidad política.
Bajo este planteamiento, las mujeres casadas dejarían de emitir su voto de manera individual para que su pareja lo hiciera en nombre de todos los integrantes del hogar. Algunas simpatizantes incluso señalaron que las mujeres solteras podrían ser representadas por un padre, hermano u otro familiar varón.
La postura fue expresada durante la Women’s Leadership Summit 2026, donde también participaron figuras vinculadas al movimiento tradwife, que promueve los roles tradicionales dentro del matrimonio. Las declaraciones provocaron críticas de organizaciones defensoras de los derechos civiles, al considerar que la iniciativa significaría un retroceso para la participación política femenina.
Aunque el tema cobró fuerza en sectores conservadores y redes sociales, actualmente no existe una iniciativa presentada ante el Congreso de Estados Unidos para eliminar el derecho al voto de las mujeres. La Decimonovena Enmienda de la Constitución, vigente desde 1920, mantiene protegida esa garantía.
