El alto costo de prendas nuevas, la conciencia ambiental y las redes sociales han impulsado entre jóvenes mexicanos el consumo de ropa reutilizada y vintage
La Generación Z en México se ha convertido en el grupo que más compra ropa de segunda mano, impulsando un mercado que cada vez gana más fuerza entre consumidores jóvenes interesados en ahorrar dinero y reducir el impacto ambiental de la industria textil.
De acuerdo con datos retomados por especialistas en consumo y plataformas de reventa, siete de cada diez jóvenes pertenecientes a la Generación Z han adquirido alguna prenda usada durante el último año. Entre las principales razones destacan los precios más accesibles, la posibilidad de encontrar ropa única y el interés por consumir de forma más sostenible.
El crecimiento de aplicaciones y plataformas digitales ha facilitado este tipo de compras. Redes sociales como Instagram y TikTok también han impulsado tendencias relacionadas con ropa vintage, outfits reutilizados y el llamado “thrifting”, término utilizado para describir la búsqueda de prendas en bazares o tiendas de segunda mano.
Especialistas señalan que el fenómeno no solo responde a una moda pasajera, sino también a factores económicos. El aumento en precios de ropa nueva y el interés de los jóvenes por cuidar sus finanzas personales han provocado que más consumidores opten por alternativas reutilizadas. Además, algunas prendas de marcas reconocidas pueden conseguirse a costos mucho menores en tiendas de segunda mano.
Otro de los factores que ha influido en este crecimiento es la preocupación ambiental. Organismos internacionales han advertido que la industria de la moda es una de las más contaminantes del mundo debido al consumo de agua, generación de residuos y emisiones de carbono. Ante ello, muchos jóvenes consideran que reutilizar ropa ayuda a disminuir el desperdicio textil.
En redes sociales, usuarios de la Generación Z aseguran que comprar ropa usada también les permite expresar un estilo más personal y alejarse de prendas masivas. Algunos incluso han convertido la reventa de ropa en un negocio digital mediante bazares en línea y transmisiones en vivo.
