La iniciativa federal atiende el incremento de problemas emocionales en adolescentes mediante acciones de prevención en escuelas, acompañamiento familiar y fortalecimiento de servicios psicológicos.
La Estrategia Nacional de Atención a la Salud Mental para Jóvenes refuerza la prevención desde edades tempranas y el acompañamiento en entornos educativos y sociales.
El secretario de Salud, David Kershenobich, explicó que el programa se basa en evidencia sobre altos niveles de malestar psicológico en adolescentes, así como exposición a violencia, consumo de drogas y conductas de riesgo.
La iniciativa contempla coordinación entre instituciones de salud, educación y seguridad, con énfasis en autocuidado, actividad física y fortalecimiento de redes de apoyo familiares y comunitarias.
Dentro del plan se incluyó el programa “El ABC de las emociones”, dirigido a jóvenes de entre 14 y 18 años, además de madres, padres, docentes y cuidadores, con herramientas para identificar y gestionar emociones.
Las acciones también incluyen campañas de orientación, guías para escuelas y fortalecimiento de servicios psicológicos, con el objetivo de ampliar la cobertura y mejorar la detección temprana de problemas de salud mental en la población juvenil.
