Es la más baja desde 2020, mostrando un alivio en el aumento de precios que impacta directamente en el bolsillo de las familias mexicanas
La inflación anual se ubicó en 3.69 %, mientras que en diciembre el INPC registró un incremento mensual de 0.28 %. Esta desaceleración se explica principalmente por la caída en los precios de productos agropecuarios, aunque la inflación subyacente aún mantiene presiones en servicios y bienes básicos.
Analistas destacan que este descenso brinda un entorno más estable para la planificación financiera de los hogares y podría favorecer la estabilidad de las tasas de interés en los próximos meses.
Con estos resultados, México cierra el año con señales de mayor control sobre la inflación, fortaleciendo la confianza de consumidores e inversionistas y proyectando un panorama económico más predecible para 2026.
