Para muchos, el viernes 13 es sinónimo de mala suerte. Evitan salir, tomar decisiones importantes o incluso viajar. Pero, ¿de dónde viene esta creencia?
La mala fama del número 13 tiene raíces antiguas: en la mitología nórdica, el invitado número 13 trajo el caos a un banquete de dioses. Y en la tradición cristiana, Judas —el traidor— fue el decimotercer comensal en la Última Cena. Si a eso le sumamos que el viernes fue el día en que crucificaron a Jesús, el combo se volvió casi maldito.
Aunque no hay evidencia científica de que el viernes 13 sea más peligroso que cualquier otro día, muchas personas siguen sintiendo un «no sé qué» cada vez que el calendario lo marca. Y la cultura pop ha ayudado a mantener el mito vivo con películas, libros y leyendas urbanas.
¿Y tú? ¿Eres supersticioso o tomas el viernes 13 como un día más?
