En un emotivo acto público, Barranquilla, la ciudad natal de la famosa cantante Shakira, celebró la inauguración de una estatua monumental en honor a su hija predilecta. La imponente escultura de 6,5 metros de altura, elaborada en bronce con toques de aluminio, captura la esencia del característico movimiento de cadera que ha definido la carrera de la estrella del pop.
Con los brazos entrelazados en alto, el vientre al descubierto y el torso inclinado, la estatua recrea uno de los icónicos pasos de baile de Shakira. Vestida con un sostén marrón y una falda larga del mismo color, la figura refleja fielmente el estilo distintivo de la artista.
La inscripción en la base de la estatua destaca la singularidad de Shakira: «Unas caderas que no mienten, un talento inigualable, una voz que mueve masas». El evento contó con la presencia emocionada de los padres de la cantante, William Mebarak de origen libanés, y Nidia Ripoll.
La estatua no solo se erige como un tributo a la exitosa carrera musical de Shakira, sino también como un símbolo de orgullo para la comunidad barranquillera que ve en la artista internacional un referente de éxito y talento. La obra se suma a la rica tradición artística de la ciudad y promete convertirse en un punto de encuentro para admiradores y visitantes por igual.
