Por: Pablo Pineda
A pocas semanas de que inicie el proceso formal de elecciones, así pareciera estar el ambiente político en esta región, pues, aún no se definen los perfiles de partidarios o simpatizantes que habrán de rasgarse las vestiduras en la contienda por los cargos en disputa; senadores, diputados federales, diputados locales, presidentes municipales y hasta regidores… pero esto es sólo por encimita, dado que ya algunos actores tienen todo el trienio en promoción, otros nadan activamente en redes sociales y algunos más en los ya pocos diarios impresos.
Los únicos valientes ciudadanos que aspiran a ser candidatos son dos matehualenses, aspirantes a dirigir los destinos de este municipio, desde la presidencia del ayuntamiento… acto loable, de alto valor cívico; escaso en este teatro de plutocracia dominante del territorio, gobierno e instituciones garantes de este proceso democrático.
Se dice que aspirantes hay muchos, cartas fuertes casi ninguna. Así, los partidos, deseosos de tener a los más competitivos en adeptos dispuestos a votar -no solo en convocar a reuniones y comilonas- aunque más ceñido ahora en bloques (PRI/PAN/PRD y MORENA/Verde/PT) ambos aplican la ley del embudo, lo que hace más difícil decidir, pues, de tres institutos políticos solo debe salir una propuesta -mezclada o en emulsión- lo que más convenga a las dirigencias y los actores de la campaña tendrán que aguantar todo reclamo ¡propio o ajeno, sin respingo!
Se dice difícil trabajo para los estrategas, decidir desde un PRI desmoronándose; PAN reposicionándose al interior y un PRD, la verdad en letargo. De Morena, con una locomotora promocional desde la federación, pero en lo local con pocos rieles y ramales firmes; el Verde, con amplio activismo institucional y propagandista, muchos levantando la mano, pero, sin el arrastre que se esperaba con tantos recursos aplicados; el PT escaso de capital y estructura, sería algo así como el ganón al final de la obra.
Lectura fresca y aún en desarrollo es el reciente intento de MC -con Samuel García- en su precampaña a la presidencia, que trastocó los escenarios nacional, estatal y local; donde algunos personajes ya ilusionados en figurar, gracias a la cercanía con personajes ligados a la reciente reconformación estatal de ese instituto y termina en salida en falso.
En lo local, en territorio, es aún más complicado; pues los listados de afiliados a partidos o nominal de votantes son ya historia, agua muy revuelta, donde es difícil saber ¿Quién va con quién? Donde, si cambia el candidato, se mueven esos litados, pues es aquí donde convergen intereses particulares -de partido y candidato- enconos, agravios vergonzosos y entuertos viejos.
Una calma tensa está en el ambiente, personajes de todo rango y ralea, algunos de plano penoso aderezan el festín democrático para la ciudadanía de esta noble región; aplicar el viejo rezo que, cada pueblo tiene los gobernantes que merece, parece ya castigo…
