Una investigación de ciberseguridad documentó una campaña contra sitios de comercio electrónico de cuatro países, con herramientas capaces de buscar fallas informáticas durante horas
Un ciberdelincuente de habla china utilizó agentes de inteligencia artificial (IA) para intentar vulnerar más de mil 200 sitios web y conseguir acceso a sistemas de más de 100 empresas de Estados Unidos, Canadá, Australia y Japón. La campaña comenzó alrededor del 25 de septiembre de 2026 y fue documentada por la compañía de ciberseguridad NorForge, que identificó el uso de herramientas autónomas para automatizar distintas etapas de los ataques.
Snorre Fagerland, investigador principal de amenazas de NorForge, descubrió la operación mientras examinaba instalaciones expuestas de Cairn, una plataforma de código abierto que permite coordinar varios agentes de inteligencia artificial. A partir de esos registros, pudo observar cómo el atacante asignaba objetivos a los sistemas y dejaba que realizaran búsquedas de vulnerabilidades y pruebas durante periodos prolongados, con poca intervención humana.
La investigación documentó el uso combinado de DeepSeek y Claude Code, herramientas empleadas para ejecutar tareas de análisis y búsqueda de fallas. En uno de los casos, los agentes no encontraron una vulnerabilidad en la página pública de una empresa, por lo que examinaron otros componentes de su infraestructura hasta localizar un panel de control expuesto. Después de varias horas de pruebas, reportaron que habían aprovechado una falla para ejecutar comandos en el servidor.
Fagerland estimó que el consumo de herramientas de inteligencia artificial durante la campaña costó alrededor de 5 mil dólares, equivalente a unos 50 dólares por cada intrusión exitosa. Las tareas que lograron comprometer sistemas requerían habitualmente cerca de 23 horas de búsqueda y análisis. Estas cifras corresponden a estimaciones del investigador sobre el uso de los modelos, no al costo total de todas las actividades del atacante.
Entre las compañías relacionadas con los incidentes aparecen Deere, fabricante de maquinaria agrícola; SharkNinja, dedicada a electrodomésticos, y Cummins, fabricante de motores. Deere informó que tomó medidas correctivas y no tenía indicios de acceso a información confidencial. SharkNinja señaló que contuvo el ataque contra un sitio independiente de soporte técnico, mientras que Cummins indicó que investigaba una posible vulneración en una página administrada por un proveedor externo.
La investigación también advirtió sobre los riesgos de utilizar agentes autónomos con fines delictivos, debido a que pueden multiplicar los intentos de intrusión y reducir la cantidad de trabajo manual necesario para ejecutarlos. Sin embargo, Reuters no pudo determinar cuántos de los accesos detectados derivaron en la extracción no autorizada de información, por lo que el alcance de los daños no quedó completamente establecido.
