La compañía creadora de Claude diseñó una estructura de gobierno corporativo que otorga poder a sus siete fundadores y a un fideicomiso para proteger su misión a largo plazo
Anthropic, empresa estadounidense dedicada al desarrollo de inteligencia artificial, estableció un plan para definir quién dirigirá la compañía cuando sus fundadores dejen sus cargos y cómo se tomarán las decisiones sobre su futuro. La propuesta quedó detallada en la documentación presentada para su próxima salida a bolsa, en medio del crecimiento de su tecnología y los riesgos que puede representar su uso.
La estructura contempla que los siete cofundadores mantengan el 50.1% del poder de voto en determinadas decisiones mediante acciones especiales denominadas Clase F. Entre sus facultades se encuentran intervenir en la elección de integrantes del consejo de administración y participar en votaciones sobre propuestas de los accionistas. Este mecanismo busca que los creadores de la empresa conserven influencia sobre su rumbo estratégico.
Otro elemento central es el fideicomiso de beneficios a largo plazo, presidido por Neil “Buddy” Shah. Esta entidad controla las acciones Clase T, que le permiten elegir a la mayoría de los integrantes del consejo de administración. Las disposiciones establecen que quienes ocupen esos puestos deberán respetar la misión de beneficio público de Anthropic, incluso si cambia la propiedad de dichas acciones.
El plan también contempla modificaciones para cuando la mayoría de los fundadores haya abandonado la compañía y desaparezcan las acciones Clase F. En ese escenario, el consejo se dividirá en tres grupos con mandatos de tres años, de manera que sus integrantes no sean sometidos a elección al mismo tiempo. Este modelo puede dificultar las adquisiciones hostiles y reducir la capacidad de los accionistas para cambiar rápidamente la composición del órgano directivo.
La estructura incluye un comité de seguridad y riesgos integrado por Vas Narasimhan, director ejecutivo de Novartis, y Chris Liddell, exfuncionario de la Casa Blanca durante la administración de Donald Trump. Reed Hastings, cofundador de Netflix, ocupa el puesto de consejero independiente principal. Con estas disposiciones, Anthropic busca mantener su propósito de beneficio público mientras desarrolla sistemas de inteligencia artificial cada vez más avanzados, aunque su esquema también limita la influencia de los accionistas ordinarios en algunas decisiones corporativas.
