A 58 años de la matanza de Tlatelolco, estas producciones muestran distintos aspectos del movimiento estudiantil y los acontecimientos de aquella jornada.
El 2 de octubre de 1968, un mitin estudiantil en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, Ciudad de México, terminó con la represión y muerte de estudiantes y asistentes. A 58 años de los hechos, distintas producciones cinematográficas han abordado el movimiento estudiantil, el contexto político de la época y la violencia registrada aquella noche.
Una de las películas más conocidas es Rojo amanecer (1989), dirigida por Jorge Fons. La historia sigue a una familia que permanece dentro de un departamento ubicado frente a la Plaza de las Tres Culturas durante la tarde y noche del 2 de octubre. La producción muestra cómo la violencia alcanzó a quienes se encontraban en los alrededores del lugar.
Otra producción es Tlatelolco, verano del 68 (2013), dirigida por Carlos Bolado. La cinta presenta el movimiento estudiantil a través de la historia de dos jóvenes, mientras aumentan las protestas, la tensión política y la presencia militar en distintos puntos de la Ciudad de México.
Olimpia (2018), dirigida por José Manuel Cravioto, utiliza animación sobre imágenes reales para contar la participación de estudiantes durante el movimiento. La película aborda las movilizaciones, la organización dentro de la Universidad Nacional Autónoma de México y la represión que marcó aquellos meses.
También está Borrar de la memoria (2010), dirigida por Alfredo Gurrola, que combina una investigación periodística con acontecimientos relacionados con el movimiento estudiantil de 1968. La trama aborda los esfuerzos por reconstruir hechos del pasado y conocer información que permaneció oculta durante años.
Finalmente, El grito (1968-1970) es un documental realizado por estudiantes del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos de la UNAM. La producción reúne imágenes de las movilizaciones estudiantiles y de los acontecimientos ocurridos durante ese año, por lo que constituye un registro directo de una parte del movimiento.
Estas producciones permiten acercarse al 2 de octubre desde diferentes perspectivas, la experiencia de quienes estuvieron en Tlatelolco, la organización estudiantil, el contexto político y los testimonios visuales de las movilizaciones. A 58 años, el cine mantiene una de las vías para conocer y recordar los acontecimientos de 1968.
