Una investigación del Centro de Derechos Humanos de la Universidad de Berkeley documentó 337 asesinatos; también señaló el uso de Pegasus contra periodistas y defensores de derechos humanos
El estudio Under Attack: Targeting of Journalists and Human Rights Defenders in Mexico abarca del 1 de diciembre de 2018 al 30 de septiembre de 2024 y registró 337 víctimas asesinadas durante ese periodo. De ellas, 78 eran periodistas y 259 defensores de derechos humanos. Para establecer la cifra, el Centro de Derechos Humanos de Berkeley contrastó y verificó registros existentes de autoridades y organizaciones civiles.
El trabajo también documentó 75 expedientes relacionados con homicidios, desapariciones forzadas y otras agresiones físicas graves. Entre las víctimas había periodistas que cubrían delincuencia, corrupción y abusos de poder, así como defensores que trabajaban en temas de tierras, medio ambiente, derechos de las mujeres y personas desaparecidas. Berkeley señala que varias de las personas afectadas habían denunciado amenazas o estaban incorporadas al mecanismo federal de protección.
Uno de los apartados de la investigación se concentra en la vigilancia digital. El Centro de Derechos Humanos sostiene que el espionaje con Pegasus continuó durante el gobierno de López Obrador y relaciona su adquisición y operación con la Secretaría de la Defensa Nacional. También identificó otras herramientas, entre ellas Geomatrix, y señala que fueron utilizadas contra periodistas, defensores e incluso personas encargadas de supervisar al propio gobierno.
Para reconstruir estas operaciones, el equipo de Berkeley revisó registros de adquisiciones, expedientes judiciales y alrededor de seis terabytes de correos electrónicos y documentos internos de la Sedena obtenidos tras la filtración de Guacamaya en 2022. La investigación también incorporó análisis forense de dispositivos y una base de datos con las víctimas y los casos documentados.
El informe señala además que las agresiones ocurrieron mediante distintos mecanismos. El Centro de Derechos Humanos documentó señalamientos públicos desde las conferencias presidenciales, campañas de acoso digital, vigilancia, procesos legales contra personas críticas y violencia física. Para estudiar el discurso presidencial, el equipo analizó con apoyo de inteligencia artificial más de mil 400 conferencias de prensa de López Obrador.
La impunidad también forma parte de los hallazgos. Berkeley estima que durante el periodo analizado entre 93 y 99 por ciento de los delitos cometidos contra periodistas y defensores permanecieron sin sanción. El Centro de Derechos Humanos sostiene que los asesinatos fueron la expresión más grave de un conjunto de agresiones dirigidas contra personas que realizaban labores de vigilancia y denuncia sobre asuntos de interés público.
