Aunque Miguel Hidalgo inició el movimiento independentista en 1810, el ritual del Grito como hoy se conoce comenzó varias décadas después
El llamado Grito de Dolores ocurrió en la madrugada del 16 de septiembre de 1810, cuando Miguel Hidalgo convocó a la población de Dolores, Guanajuato, para levantarse contra el gobierno virreinal.
Sin embargo, la tradición de que una autoridad repique la campana y pronuncie un discurso conmemorativo surgió posteriormente. En 1864, el emperador Maximiliano de Habsburgo visitó Dolores y encabezó una ceremonia para recordar el inicio de la Independencia.
Maximiliano realizó el acto el 15 de septiembre de ese año en la Casa del Diezmo, donde hizo repicar la campana asociada con Hidalgo y pronunció un discurso conmemorativo. Este hecho es considerado uno de los antecedentes del ritual que actualmente se realiza cada noche del 15 de septiembre.
Años después, Porfirio Díaz ordenó trasladar la Campana de Dolores a Palacio Nacional, en Ciudad de México, donde se consolidó la ceremonia que actualmente encabeza el presidente de México.
Aunque suele atribuirse a Porfirio Díaz el cambio de la celebración al 15 de septiembre por coincidir con su cumpleaños, existen testimonios de que desde 1824 ya se realizaban celebraciones durante la noche previa al aniversario del inicio de la Independencia.
