La heroína de la Independencia fue conocida durante años con el apellido de su esposo, aunque su historia tiene un nombre propio que también forma parte de la memoria nacional
Josefa Ortiz de Domínguez es una de las figuras más reconocidas de la Independencia de México. Su participación en la conspiración de Querétaro fue clave para advertir a los insurgentes que el movimiento había sido descubierto y adelantar el levantamiento de 1810.
Su nombre completo era María de la Natividad Josefa Ortiz Téllez-Girón. Nació en Valladolid, hoy Morelia, en 1768 y posteriormente contrajo matrimonio con Miguel Domínguez, quien ocupó el cargo de corregidor de Querétaro.
A partir de su matrimonio fue conocida como Josefa Ortiz de Domínguez. Sin embargo, su participación en la Independencia ocurrió antes y durante el movimiento por méritos propios, por lo que su nombre ha sido objeto de distintas formas de reconocimiento a lo largo de la historia.
El tema volvió a llamar la atención durante el Grito de Independencia de 2025, cuando la presidenta Claudia Sheinbaum mencionó a Josefa Ortiz de Domínguez con sus dos apellidos. Posteriormente explicó que utilizó el nombre completo para reconocer su identidad y evitar que la figura histórica quedara identificada únicamente a través del apellido de su esposo.
Ortiz de Domínguez mantuvo comunicación con los conspiradores de Querétaro y, cuando tuvo conocimiento de que las autoridades habían descubierto el movimiento, logró enviar un aviso que llegó hasta los insurgentes. La advertencia contribuyó a que el levantamiento comenzara antes de lo previsto.
Por su participación, Josefa Ortiz de Domínguez es considerada una de las mujeres fundamentales en el inicio de la Independencia de México y una figura que, más de dos siglos después, continúa presente en las ceremonias conmemorativas del 15 y 16 de septiembre.
