La propuesta para gravar títulos con contenido violento permanece en la iniciativa fiscal, aunque por ahora contempla cero pesos de recaudación
El Gobierno de México aprobó en 2025 un Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) de 8% para videojuegos con contenido violento. Sin embargo, el gravamen no se ha hecho efectivo debido a un estímulo fiscal de 100%.
La propuesta continúa incluida en el Paquete Económico 2027 y la Iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación estima que generaría cero pesos durante el próximo ejercicio fiscal. Su permanencia mantiene abierta la posibilidad de que sea aplicado posteriormente.
Alberto Piedras, analista de investigación de mercados de The Competitive Intelligence Unit, señaló que mantener el gravamen pese a la recaudación estimada confirma que la discusión no está cerrada. Consideró que debería evaluarse si tiene sentido conservar una medida con un potencial recaudatorio marginal frente al crecimiento de esta industria.
El mercado mexicano supera los 73 millones de videojugadores y la consultora prevé que alcance 76.2 millones al cierre de 2026. Los ingresos del sector llegarían a 43 mil 590 millones de pesos, con un crecimiento estimado de 2.9%, prácticamente el doble del avance esperado para el Producto Interno Bruto nacional.
Desde su anuncio, el gravamen generó rechazo entre consumidores y empresas por su posible impacto en los precios, la inversión y el desarrollo del ecosistema. The Competitive Intelligence Unit estimó que su recaudación potencial sería menor al 0.002% del presupuesto federal, mientras que su aplicación podría reducir hasta 1.5% los ingresos de la industria.
Ante este escenario, Piedras planteó avanzar hacia la eliminación definitiva del impuesto y enfocar la política pública en atraer inversión, desarrollar talento y fomentar la creación de contenidos nacionales. También señaló el potencial del país para generar propiedad intelectual, innovación y exportaciones a partir de esta industria.
