Uso de dispositivos digitales se mantendría con fines educativos y bajo supervisión escolar
El uso de teléfonos celulares dentro de planteles educativos continúa generando discusión sobre los límites que deben establecerse para niñas, niños y adolescentes durante la jornada escolar.
La regulación estaría enfocada principalmente en evitar que los celulares personales interfieran con las actividades académicas, sin impedir el acceso a herramientas tecnológicas que puedan contribuir al aprendizaje dentro de las aulas.
Tabletas y computadoras podrían mantenerse como recursos educativos cuando sean utilizadas bajo supervisión docente y con objetivos relacionados con las actividades escolares. En contraste, el teléfono celular no sería considerado indispensable durante las clases.
También se destaca la importancia de conservar actividades que favorezcan el desarrollo de habilidades motrices, como escribir a mano, dibujar, recortar y trabajar con materiales físicos, debido a que forman parte del proceso de aprendizaje.
La discusión ocurre mientras la Secretaría de Educación Pública analiza el uso de dispositivos digitales en planteles de Educación Básica, a partir de una consulta nacional en la que participaron más de un millón de docentes de las 32 entidades del país.
El planteamiento también contempla el uso responsable de herramientas de inteligencia artificial, con énfasis en fortalecer el pensamiento crítico y evitar que la tecnología sustituya procesos fundamentales de aprendizaje.
