El uso de inteligencia artificial en tareas escolares requiere acompañamiento de madres y padres para evitar que los estudiantes dependan de estas herramientas y descuiden su aprendizaje
El crecimiento de plataformas como ChatGPT y Gemini ha generado dudas entre madres, padres y docentes sobre la manera correcta de permitir su uso entre estudiantes, particularmente ante el riesgo de que sean utilizadas para resolver tareas completas.
Una de las recomendaciones es evitar prohibiciones absolutas, ya que restringir el acceso a estas tecnologías puede generar rezago digital y propiciar que los menores recurran a ellas a escondidas. En su lugar, se plantea establecer acuerdos familiares para utilizar la inteligencia artificial como apoyo y no como sustituto del trabajo escolar.
Entre las medidas sugeridas se encuentra pedir a los estudiantes que conserven borradores, esquemas o apuntes previos y que puedan explicar con sus propias palabras el contenido de una tarea antes de entregarla. También se recomienda evitar introducir nombres completos, direcciones, contraseñas, fotografías familiares u otros datos privados en estas plataformas.
El uso adecuado de la IA puede incluir solicitar explicaciones, pistas para resolver problemas, lluvia de ideas o apoyo para organizar información. En cambio, pedir respuestas directas, resolver ejercicios completos o generar trabajos finales puede impedir que el estudiante desarrolle las habilidades que necesita para aprender.
Además, se aconseja verificar la información proporcionada por estas herramientas mediante fuentes confiables, debido a que la inteligencia artificial puede generar datos incorrectos. El objetivo, señala la publicación, debe ser que la tecnología ayude a los estudiantes a pensar y aprender, no que haga las tareas por ellos.
