Jesús Juárez afirma que grupos delictivos en SLP provienen de otros estados 

 

• “De fuera vendrán y de San Luis te despojarán”, la culpa de la violencia siempre es del vecino

En una jugada maestra de diplomacia policial y deslinde geográfico, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana del Estado (SSPCE), Jesús Juárez Hernández, insustió en un argumento frente a los micrófonos: en San Luis Potosí no nacen los delincuentes, sino más bien, llegan de de importación.

 

Cuestionado sobre los focos rojos y la incidencia delictiva que no da tregua, el jefe de la seguridad potosina insistió con firmeza en que la violencia que se vive en territorio estatal es, esencialmente, culpa de la «visita» no deseada de criminales foráneos.

 

«Hasta los nombres de los grupos criminales dicen de dónde vienen, ninguno dice que se creó aquí en San Luis Potosí» — sentenció el funcionario entre un enjambre de grabadoras, con la seguridad de quien encuentra en el nombre de las organizaciones el mejor peritaje criminológico.

 

Según el titular de la SSPCE, el plan operativo “Escudo Potosí” tiene precisamente la misión de replegar a estas células hacia sus lugares de origen. La narrativa es simple: ellos vienen a aprovecharse de la noble sociedad potosina, a generar violencia y narcomenudeo para arrebatar recursos, y la autoridad los empuja de vuelta a los límites territoriales.

 

Sin embargo, la hipótesis oficial deja flotando varias preguntas incómodas entre la ciudadanía:

• Si la delincuencia es 100% «de exportación», ¿qué clase de imán o pasaje libre encuentran en las fronteras potosinas?

 

• Si los delincuentes solo vienen de paso o de visita temporal, ¿quién les administra la plaza y la logística local?

 

Para las autoridades estatales de seguridad, parece ser un gran alivio que las siglas del crimen organizado lleven letras de otros estados. El consuelo para las víctimas del narcomenudeo y la violencia diaria en San Luis Potosí parece ser saber que el delito que sufrieron fue ejecutado con «denominación de origen» externa.

 

Mientras el operativo en los límites estatales promete seguir «empujando» a los generadores de violencia para que regresen por donde vinieron, en las calles potosinas la ciudadanía sigue esperando que, más allá del origen del código postal del delincuente, las autoridades logren que la paz deje de ser un trámite de frontera.

Deja un comentario