La búsqueda de estabilidad económica, el crecimiento profesional y los cambios en los proyectos de vida han llevado a que cada vez más mexicanos retrasen la maternidad y la paternidad
Cada vez son más las parejas en México que deciden convertirse en padres después de los 35 años. De acuerdo con información publicada por Vértigo Político, esta tendencia responde a factores como la consolidación de la vida laboral, la estabilidad financiera y el deseo de cumplir metas personales antes de formar una familia.
Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) indican que más del 11 por ciento de los nacimientos registrados en el país corresponden a mujeres de 35 años o más, lo que refleja un cambio en la edad en la que las familias deciden tener a su primer hijo.
Aunque los avances en la medicina reproductiva han ampliado las posibilidades de lograr un embarazo a edades mayores, el riesgo de complicaciones también aumenta con el paso de los años. Entre ellas se encuentran la diabetes gestacional, la hipertensión durante el embarazo y una mayor probabilidad de alteraciones cromosómicas en el bebé, por lo que se recomienda llevar un control prenatal oportuno.
La decisión de retrasar la maternidad y la paternidad también refleja cambios sociales y económicos en el país. Cada vez más personas priorizan concluir sus estudios, fortalecer su carrera profesional o alcanzar una mayor estabilidad antes de asumir la responsabilidad de criar a un hijo, una tendencia que continúa en crecimiento en México.
