Una rutina de bajo impacto ayuda a fortalecer músculos, mejorar el equilibrio y mantener la movilidad durante la tercera edad
A partir de los 65 años, mantener la actividad física es clave para conservar la independencia y reducir el deterioro relacionado con la edad. Entre las alternativas recomendadas se encuentra la gimnasia en casa, una opción que no requiere equipo especializado y puede adaptarse a las condiciones de cada persona.
Uno de los ejercicios destacados es el step, una actividad que consiste en subir y bajar de un escalón de manera repetida y controlada. Esta práctica favorece el equilibrio, la coordinación, la resistencia física y el fortalecimiento de músculos como los de las piernas y glúteos.
Además, este tipo de entrenamiento puede contribuir a mejorar la salud cardiovascular y la movilidad, al tiempo que representa una alternativa de bajo impacto para las articulaciones cuando se realiza de manera adecuada.
Antes de iniciar una rutina, se recomienda considerar la condición física de cada persona y buscar orientación profesional para establecer ejercicios adecuados, especialmente en adultos mayores con algún padecimiento o limitación de movimiento.
