El uso de estas herramientas requiere ciertas precauciones para proteger la privacidad y reducir el riesgo de exponer información sensible
La inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta utilizada para resolver dudas, crear contenidos y facilitar distintas actividades; sin embargo, su uso también implica cuidar los datos que se proporcionan durante las conversaciones.
Entre la información que no debe compartirse se encuentran contraseñas, códigos de acceso, números de tarjetas bancarias, documentos oficiales como credenciales, pasaportes o identificaciones, así como archivos laborales o empresariales que contengan datos confidenciales.
También se recomienda evitar enviar expedientes médicos completos, estados de cuenta, fotografías de documentos personales o información de terceros sin autorización. En caso de requerir apoyo con algún archivo, es preferible ocultar datos que permitan identificar a una persona.
El uso responsable de estas plataformas permite aprovechar sus beneficios sin comprometer la seguridad personal. Una medida sencilla es preguntarse si esa información sería entregada a un desconocido antes de compartirla con una herramienta digital.
