Una rutina de bajo impacto ayuda a mejorar la condición física, fortalecer el cuerpo y cuidar las articulaciones sin utilizar equipo especializado
Realizar ejercicio cardiovascular no siempre implica hacer saltos de alta intensidad. Existen rutinas de bajo impacto que permiten elevar la frecuencia cardíaca, mejorar la resistencia y quemar calorías, por lo que representan una alternativa para quienes entrenan en casa o buscan reducir el impacto sobre las articulaciones.
Entre los ejercicios más recomendados se encuentran la marcha con rodillas altas, los step jacks sin salto, los escaladores, las sentadillas, los golpes de boxeo al aire y los desplazamientos laterales. Al combinarse en intervalos de trabajo y descanso, estas actividades favorecen la resistencia física y el acondicionamiento general.
Antes de iniciar una rutina, se recomienda realizar un calentamiento de entre cinco y diez minutos, utilizar calzado adecuado y mantener una técnica correcta para disminuir el riesgo de lesiones. También es importante adaptar la intensidad de los ejercicios al nivel de condición física de cada persona e incrementarla de manera gradual.
Practicar este tipo de entrenamiento de forma constante contribuye a mejorar la salud cardiovascular, fortalecer distintos grupos musculares y favorecer el control del peso, todo ello sin necesidad de acudir a un gimnasio o contar con equipo especializado.
