* La presunta agresión ocurrida el domingo provocó la separación de policías involucrados y una denuncia formal ante la Fiscalía
La tarde del domingo se registró un hecho en la comunidad de La Boca, donde habitantes denunciaron una presunta agresión contra el padre Israel Salinas Torres, párroco de Villa de La Paz, por parte de elementos de seguridad pública.
De acuerdo con testimonios de vecinos, los hechos ocurrieron durante una supuesta revisión de rutina, en la que el sacerdote pidió a los oficiales que los dejaran continuar. Sin embargo, señalaron que los elementos lo habrían golpeado en la zona de las costillas.
Tras la situación, habitantes de la comunidad acudieron al lugar para auxiliar a los religiosos y reclamar la actuación de los uniformados. Testigos señalaron que uno de los elementos habría sacado un arma de fuego para intimidar a quienes cuestionaban lo ocurrido.
Los comuneros solicitaron la presencia del síndico municipal de Villa de La Paz en el sitio; sin embargo, señalaron que el funcionario no acudió bajo el argumento de que ya tenía conocimiento de la situación.
Luego de lo ocurrido, la Diócesis de Matehuala emitió un pronunciamiento la noche del domingo en el que informó que presentó una queja por presunto abuso de autoridad ante la Fiscalía General del Estado, además de pedir mantener la calma y evitar cualquier acto de violencia.
Este lunes, el padre Israel Salinas Torres acudió a la Delegación Matehuala de la Fiscalía General del Estado para presentar la denuncia correspondiente y dar seguimiento al caso.
Por su parte, el alcalde de Villa de La Paz, Juan Francisco Gómez, informó que los elementos involucrados fueron dados de baja de manera definitiva y aseguró que continuarán las investigaciones para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades.
El padre Ciro de la Rosa agradeció las muestras de apoyo recibidas desde distintos puntos del estado, del país e incluso del extranjero, pero llamó a evitar represalias y pidió a la comunidad mantenerse en oración por la paz.
El sacerdote señaló que la Iglesia continuará atendiendo el caso conforme a sus protocolos establecidos y pidió que la información sea manejada con objetividad ante la amplia difusión que tuvieron los hechos.
