La preferencia de pata también se presenta en los canes
La idea de que la lateralidad es exclusiva de los humanos ha quedado atrás. En los perros también se ha identificado una preferencia en el uso de sus patas delanteras, lo que permite clasificarlos como zurdos, diestros o con uso indistinto.
Este comportamiento se relaciona con la organización del sistema nervioso, que influye en la forma en que cada ejemplar realiza acciones cotidianas como tomar objetos, iniciar el movimiento o sostener un estímulo.
La observación de esta preferencia puede realizarse mediante actividades simples. Una de ellas consiste en notar qué pata utiliza el perro al alcanzar un premio, cuál adelanta al comenzar a caminar o con cuál interactúa al jugar con objetos.
La repetición de estas conductas permite identificar si existe una inclinación constante hacia una de las extremidades o si el uso se mantiene equilibrado entre ambas.
Estudios sobre comportamiento animal han documentado que una parte importante de los perros presenta una dominancia clara, mientras que otros no muestran una preferencia definida.
Aunque se han explorado posibles vínculos entre esta característica y ciertas respuestas conductuales, no se ha establecido una relación directa con rasgos de personalidad.
La lateralidad en perros se considera una variación natural dentro de su desarrollo motor y no representa alguna alteración en su salud o comportamiento general.
