El fenómeno podría intensificarse en el segundo semestre del año, con más calor, menos lluvias, mayor riesgo de incendios y huracanes más intensos
La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) advirtió que existe una probabilidad superior al 95 por ciento de que el fenómeno de El Niño se fortalezca durante el segundo semestre de 2026, lo que podría provocar un aumento de las temperaturas, reducción de lluvias en gran parte del país y condiciones favorables para incendios forestales y ciclones tropicales más intensos.
De acuerdo con Jorge Zavala Hidalgo, investigador del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM, los primeros efectos comenzarían a observarse a partir de julio, mientras que la mayor intensidad del fenómeno se alcanzaría hacia los últimos meses del año. Los pronósticos se basan en modelos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA).
Entre los principales efectos previstos para México destaca una disminución de las precipitaciones en el centro, sur y la península de Yucatán, condiciones que podrían prolongarse hasta la primavera de 2027. En contraste, el noroeste del país podría registrar lluvias por encima del promedio durante el invierno.
La menor cantidad de lluvias, combinada con temperaturas más elevadas, incrementaría el riesgo de incendios forestales, especialmente entre febrero y mayo de 2027. Además, la calidad del aire podría deteriorarse debido al aumento de partículas contaminantes y humo generado por estos siniestros.
El calentamiento de las aguas del océano Pacífico puede aportar más energía a los ciclones tropicales, favoreciendo que algunos evolucionen hasta categorías 4 o 5 en la escala Saffir-Simpson. Esto no significa que todos los huracanes alcancen esa intensidad, sino que las condiciones serán más propicias para su fortalecimiento.
La UNAM indicó que, aunque aún existe incertidumbre sobre la magnitud definitiva del fenómeno, las proyecciones actuales hacen necesario dar seguimiento a su evolución y prepararse para sus posibles impactos en el clima, los ecosistemas y las actividades productivas del país.
