Nacidos tras el sismo de 1985, los rescatistas voluntarios han participado en emergencias dentro y fuera de México, convirtiéndose en un referente internacional de búsqueda y rescate
Los Topos son uno de los grupos de rescate más reconocidos de México y del mundo. Su historia comenzó tras el terremoto del 19 de septiembre de 1985 en la Ciudad de México, cuando ciudadanos voluntarios se organizaron para buscar y rescatar personas atrapadas entre los escombros ante la magnitud de la emergencia y la limitada capacidad de respuesta inicial.
El nombre de «Topos» surgió por la forma en que estos voluntarios se introducían en espacios reducidos y estructuras colapsadas para localizar sobrevivientes. Con el paso del tiempo, varias brigadas se consolidaron como organizaciones especializadas en búsqueda y rescate urbano, capacitando a sus integrantes para atender desastres naturales y otras emergencias.
A lo largo de más de cuatro décadas, los rescatistas mexicanos han participado en operaciones de auxilio en distintos estados del país y en naciones como Haití, Turquía, Indonesia, Estados Unidos, Guatemala y España, donde han colaborado en la localización y rescate de víctimas tras terremotos, inundaciones y otros desastres.
Su labor es completamente voluntaria y está basada en el servicio a la comunidad. Además de intervenir en emergencias, mantienen programas permanentes de capacitación en técnicas de rescate, manejo de equipo especializado y atención en situaciones de desastre para estar preparados cuando ocurre una contingencia.
Gracias a su experiencia y compromiso, Los Topos se han convertido en un símbolo de solidaridad y de la capacidad de organización de la sociedad civil mexicana, siendo reconocidos internacionalmente por su trabajo humanitario y su disposición para acudir a cualquier lugar donde se requiera ayuda.
