La legislación mexicana establece casos específicos en los que los patrones pueden realizar descuentos salariales, siempre bajo límites y condiciones determinadas
El salario de las personas trabajadoras en México está protegido por la Ley Federal del Trabajo (LFT), por lo que los descuentos a la nómina están prohibidos en la mayoría de los casos. Sin embargo, la legislación contempla algunas excepciones en las que los empleadores sí pueden realizar deducciones de manera legal.
De acuerdo con el artículo 110 de la LFT, uno de los motivos por los que puede aplicarse un descuento es el pago de deudas contraídas con el patrón, ya sea por anticipos de salario, pagos realizados en exceso, errores, pérdidas, averías o la adquisición de productos elaborados por la propia empresa. En estos casos existen límites legales para evitar afectaciones excesivas al ingreso del trabajador.
La ley también permite descuentos relacionados con créditos de vivienda otorgados por el Infonavit, así como por el pago de rentas de habitaciones proporcionadas por el empleador. En este último supuesto, la deducción no puede exceder el 15 por ciento del salario del trabajador.
Otros descuentos autorizados incluyen las pensiones alimenticias ordenadas por una autoridad judicial, las cuotas para cajas de ahorro o cooperativas aceptadas voluntariamente por el trabajador, así como obligaciones derivadas de créditos otorgados por organismos autorizados.
Especialistas en materia laboral señalan que los patrones no pueden realizar descuentos arbitrarios como medida de castigo o sanción. Cualquier deducción fuera de los casos previstos por la ley puede considerarse ilegal y ser objeto de reclamación ante las instancias correspondientes.
En caso de detectar descuentos injustificados en la nómina, las personas trabajadoras pueden solicitar una aclaración a su empleador o acudir a la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (Profedet), organismo encargado de brindar orientación y asesoría gratuita en conflictos laborales.
