La acreditación escolar depende del nivel educativo; la Suprema Corte respaldó los criterios de evaluación aplicados por la Nueva Escuela Mexicana
La posibilidad de reprobar en educación básica continúa vigente en México, aunque las reglas para acreditar el ciclo escolar varían según el grado cursado. La aclaración surge luego de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación validó los criterios de evaluación establecidos por la Secretaría de Educación Pública (SEP), los cuales forman parte del modelo educativo de la Nueva Escuela Mexicana.
Durante los últimos años ha existido confusión entre madres, padres de familia y docentes sobre si los estudiantes pueden o no reprobar. Esto debido a los cambios implementados tras la pandemia de COVID-19 y a las modificaciones en los esquemas de evaluación impulsados por la autoridad educativa federal.
De acuerdo con la SEP, los alumnos de preescolar y primer grado de primaria acreditan automáticamente el ciclo escolar por el simple hecho de cursarlo. En estos niveles no existe la reprobación, ya que se busca privilegiar el proceso de adaptación, desarrollo y aprendizaje de las niñas y los niños durante sus primeros años dentro del sistema educativo.
Sin embargo, a partir de segundo grado de primaria y hasta sexto, los estudiantes sí están sujetos a una evaluación académica. Para acreditar el grado deben obtener un promedio mínimo de seis en la boleta final; de lo contrario, podrían no aprobar el año escolar.
En el caso de secundaria, el esquema contempla mecanismos de regularización para evitar que los estudiantes abandonen sus estudios por el rezago en determinadas materias. No obstante, la reprobación sigue siendo una posibilidad cuando no se cumplen los requisitos académicos establecidos.
Las disposiciones vigentes permiten a los alumnos avanzar de grado aun cuando tengan hasta cuatro asignaturas pendientes por acreditar. En estos casos, deberán participar en los procesos de recuperación o regularización definidos por cada plantel educativo.
Por el contrario, cuando un estudiante acumula cinco o más materias no acreditadas al finalizar el ciclo escolar, deberá repetir el grado correspondiente, de acuerdo con los lineamientos establecidos por la SEP para educación secundaria.
Otro aspecto que ha generado dudas entre la comunidad educativa es el relacionado con la asistencia. Actualmente, las faltas ya no son una causa automática para reprobar. Aunque las inasistencias continúan registrándose en los documentos escolares, la acreditación depende principalmente de los aprendizajes alcanzados por cada estudiante.
La resolución respaldada por la Suprema Corte señala que la evaluación debe considerar diversos elementos del proceso educativo y no limitarse exclusivamente a las calificaciones o a la asistencia. El objetivo es favorecer la permanencia escolar y evitar que factores externos afecten de manera desproporcionada la trayectoria académica de niñas, niños y adolescentes.
Con estas disposiciones, la SEP busca equilibrar la exigencia académica con estrategias de acompañamiento y recuperación, manteniendo la posibilidad de reprobación en determinados niveles educativos, pero privilegiando que los estudiantes cuenten con oportunidades para fortalecer sus aprendizajes antes de repetir un grado escolar.
