Una realidad en crecimiento que transforma la estructura familiar y visibiliza nuevos desafíos de cuidado y organización
Aunque menos visibles que otros modelos familiares, miles de hombres en México asumen la crianza en solitario y enfrentan cambios profundos en su vida cotidiana.
En México, la paternidad en solitario forma parte de la evolución de los hogares y rompe con la idea tradicional del padre únicamente proveedor. Cada vez más hombres participan de manera activa en el cuidado, educación y acompañamiento de sus hijos sin apoyo de pareja.
De acuerdo con estimaciones basadas en el Censo de Población y Vivienda, existen alrededor de 907 mil hogares encabezados por padres que crían sin una pareja. Aunque representan una minoría frente al total de familias, su presencia refleja transformaciones sociales y económicas en el país.
Entre los principales desafíos destacan la conciliación entre trabajo y vida familiar, la presión económica y los estereotipos que aún cuestionan la capacidad de los hombres para asumir tareas de cuidado. A ello se suman las dificultades para encontrar redes de apoyo y espacios diseñados para sus necesidades.
El fortalecimiento de licencias parentales, servicios de cuidado infantil y esquemas laborales más flexibles puede mejorar su calidad de vida. Al mismo tiempo, se subraya la importancia de reconocer estas nuevas formas de familia como parte de una sociedad más diversa y activa en la crianza.
