Mientras usuarios cuestionan algunos cobros, la temporada de lluvias incrementa la demanda del servicio; los operadores recuerdan que de cada viaje dependen para cubrir gastos diarios y mantener a sus familias
Las tarifas del servicio de taxi en Matehuala volvieron a generar discusión en redes sociales luego de que una usuaria compartiera en un grupo de compraventa su inconformidad por haber pagado 75 pesos por un recorrido de aproximadamente 1.8 kilómetros. La publicación rápidamente acumuló comentarios de personas que aseguraron haber enfrentado situaciones similares en distintos puntos de la ciudad.
Entre las experiencias compartidas, algunos usuarios señalaron cobros de entre 80 y 100 pesos por traslados considerados cortos, mientras que otros afirmaron que actualmente una gran parte de los viajes dentro de la mancha urbana oscilan entre los 60 y 80 pesos. La conversación incluso derivó en propuestas para impulsar la instalación de taxímetros, aunque también hubo quienes reconocieron que las condiciones de una ciudad como Matehuala son distintas a las de las grandes zonas metropolitanas.
El tema cobró relevancia porque varios ciudadanos consideran que las tarifas aumentan durante la temporada de lluvias. Cuando las precipitaciones provocan una mayor demanda del servicio, es común que algunos operadores ajusten sus cobros debido a los tiempos de espera, el tráfico, las condiciones de circulación y el desgaste adicional de las unidades.
Sin embargo, numerosos comentarios también defendieron la postura de los trabajadores del volante. Algunos usuarios recordaron que los taxistas deben cubrir gastos diarios como combustible, mantenimiento, refacciones, seguros y permisos, además de generar ingresos para sostener a sus familias. A diferencia de otros empleos con salario fijo o prestaciones, muchos conductores dependen exclusivamente de los viajes que realizan durante la jornada.
Otro aspecto que salió a relucir es que Matehuala no cuenta con servicios de transporte por aplicación ni con un sistema de taxímetro generalizado. Mientras en ciudades más grandes los operadores pueden compensar tarifas más bajas con un mayor volumen de viajes, en municipios de menor tamaño la demanda suele ser más limitada, por lo que cada traslado representa una parte importante de sus ingresos.
La discusión refleja dos realidades que conviven en la ciudad. Por un lado, usuarios que buscan tarifas accesibles y transparentes; por otro, operadores que enfrentan costos crecientes y la necesidad de obtener recursos suficientes para mantener su actividad económica. El debate continúa abierto en redes sociales, especialmente en una temporada donde la lluvia incrementa la demanda del servicio y vuelve más visibles las diferencias de opinión sobre lo que debe costar un viaje en taxi.





