El costo de los alimentos esenciales para las familias mexicanas mantiene una tendencia al alza. Productos como la papa, el jitomate y el limón registraron algunos de los mayores incrementos durante el último año.
El costo de la canasta básica en México llegó a 2 mil 345.30 pesos al cierre de mayo, lo que representa un aumento anual de 3.2 por ciento, de acuerdo con un seguimiento de precios realizado sobre los 33 productos considerados indispensables para la alimentación de los hogares mexicanos.
Entre los artículos que más encarecieron la compra semanal destacan la papa, cuyo precio alcanzó los 59 pesos por kilogramo tras registrar un incremento anual de 69.05 por ciento. También sobresalen el chile cuaresmeño, con un alza de 56.47 por ciento; el jitomate, con 41.39 por ciento; y el limón, con 37.93 por ciento. Estos productos se han convertido en algunos de los principales factores detrás del aumento en el gasto destinado a la alimentación.
Aunque el valor de la canasta alimentaria mostró una disminución mensual de 0.64 por ciento, durante los primeros cinco meses de 2026 acumula un incremento de 2.76 por ciento. El comportamiento ocurre en un contexto donde la inflación general del país se ubicó en 4.11 por ciento anual durante la primera quincena de mayo, nivel que permanece por encima del objetivo establecido por el banco central.
El aumento de precios ha obligado a millones de personas a modificar sus hábitos de consumo. Un estudio de la firma Research Land reveló que más de la mitad de los mexicanos considera que su situación económica durante este año ha sido más complicada de lo previsto, mientras que una parte importante de la población ha tenido que concentrar sus recursos en cubrir necesidades esenciales y realizar ajustes constantes a sus gastos cotidianos.
Especialistas advierten que factores como la volatilidad internacional, el comportamiento de los productos agropecuarios y las condiciones climáticas podrían seguir influyendo en la evolución de los precios durante los próximos meses, por lo que el costo de los alimentos continuará siendo uno de los principales retos para la economía familiar.
