El tabaquismo continúa generando altos costos económicos entre gasto personal, salud y productividad en el país
Fumar en México no solo representa un riesgo para la salud, también se ha convertido en un gasto cada vez más alto para los consumidores, impulsado por el incremento de impuestos y el encarecimiento sostenido de los productos de tabaco.
En el marco del Día Mundial Sin Tabaco, el panorama actual muestra que, aunque el número de fumadores de cigarros tradicionales ha disminuido en algunos segmentos, el impacto económico del tabaquismo continúa creciendo y se extiende tanto a nivel individual como institucional.
El precio de las cajetillas ha aumentado de forma constante en los últimos años debido a los ajustes al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), lo que ha llevado a que en distintos puntos del país el costo supere los 100 pesos. Este encarecimiento busca desincentivar el consumo, pero también ha elevado la presión financiera sobre quienes mantienen el hábito.
El impacto no se limita al gasto personal. El tabaquismo genera costos significativos para el sistema de salud, con miles de millones de pesos destinados cada año al tratamiento de enfermedades asociadas al consumo de nicotina, además de pérdidas por productividad laboral y muertes prematuras.
De acuerdo con estimaciones, el impacto económico total del tabaquismo en México asciende a más de 116 mil millones de pesos en gastos médicos, a los que se suman más de 71 mil millones por pérdidas relacionadas con productividad, incapacidad y fallecimientos.
En el gasto directo, un fumador promedio puede destinar alrededor de 475 pesos mensuales a la compra de cigarrillos, cifra que varía según la marca, la región y la frecuencia de consumo.
Mientras el consumo de cigarros tradicionales registra una tendencia a la baja en algunos sectores, el uso de dispositivos alternativos como cigarrillos electrónicos ha ganado presencia, especialmente entre jóvenes, lo que plantea nuevos retos para la regulación y la salud pública.
El tabaquismo continúa siendo una de las principales causas prevenibles de enfermedad y muerte en México, lo que mantiene vigente la discusión sobre políticas de control, prevención y reducción del consumo.
El panorama deja claro que el consumo de tabaco no solo afecta a quienes fuman, sino que también representa una carga económica y social para todo el país.
