La conmemoración fue impulsada hace más de un siglo por diputados federales y terminó por convertirse en una de las fechas más representativas del calendario educativo nacional
Cada año, las escuelas del país dedican una jornada especial al reconocimiento de las y los docentes, cuya labor ha sido considerada fundamental en la formación académica y social de generaciones enteras.
El origen de esta celebración en México se remonta a 1917, cuando los diputados Benito Ramírez y Enrique Viesca propusieron ante el Congreso de la Unión establecer una fecha para rendir homenaje al magisterio. La iniciativa recibió el respaldo del entonces presidente Venustiano Carranza y fue aprobada oficialmente ese mismo año.
La fecha elegida coincidió con la festividad de San Juan Bautista de La Salle, reconocido por la Iglesia católica como patrono universal de los educadores debido a su impulso a la enseñanza dirigida a niñas y niños de escasos recursos. La primera celebración oficial se llevó a cabo en 1918.
Con el paso del tiempo, esta conmemoración adquirió relevancia en todo el país mediante festivales escolares, reconocimientos a trayectorias docentes y ceremonias organizadas por instituciones educativas y autoridades gubernamentales.
Entre las figuras más representativas de la educación mexicana destaca José Vasconcelos, conocido como el “Maestro de América”, quien promovió campañas de alfabetización y fortaleció el sistema educativo nacional durante el siglo XX.
