La reducción en tarifas eléctricas y algunos alimentos ayudó a moderar el aumento de precios, aunque productos como jitomate y chiles siguen presionando el gasto familiar.
La inflación en México registró una ligera desaceleración durante abril de 2026 y se ubicó en 4.45 por ciento anual, luego de que en marzo alcanzó 4.59 por ciento, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Se trata de la primera baja en lo que va del año.
El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) tuvo un incremento mensual de 0.20 por ciento. Entre los productos y servicios que más ayudaron a disminuir la inflación destacaron la electricidad, con una reducción de 14 por ciento; el tomate verde, con 34.8 por ciento; la calabacita, con 18.57 por ciento; el limón, con 14.58 por ciento, así como el plátano, huevo y pollo, cuyos precios también mostraron bajas.
La disminución en el costo de la electricidad estuvo relacionada con los ajustes de tarifas aplicados en 18 ciudades del país dentro del esquema de temporada cálida. Además, el transporte aéreo presentó una reducción de 7.52 por ciento, mientras que otros alimentos cocinados y los ejotes también registraron descensos.
Pese a la desaceleración general, algunos productos continuaron encareciéndose de forma importante. El jitomate aumentó 19.25 por ciento, el chile serrano 36.27 por ciento y el chile poblano 41.42 por ciento. También subieron la papa, el gas LP, la gasolina premium y el costo en loncherías, fondas y taquerías.
El Inegi detalló que la inflación subyacente, que elimina productos de alta volatilidad y es considerada un indicador más estable, se colocó en 4.26 por ciento anual. Mientras tanto, el componente no subyacente, donde se incluyen energéticos y productos agropecuarios, alcanzó 5.08 por ciento anual.
Especialistas consideran que esta moderación podría abrir la puerta a nuevos ajustes en la tasa de interés por parte del Banco de México, aunque la inflación todavía permanece por encima de la meta oficial de 3 por ciento.
