El arranque de 2026 muestra una contracción mayor a la esperada en la actividad económica del país, con retrocesos en los principales sectores productivos y señales de enfriamiento generalizado
La economía mexicana inició el año con una caída trimestral de 0.8 por ciento en el Producto Interno Bruto durante el primer trimestre de 2026, de acuerdo con cifras preliminares del instituto nacional de estadística, un resultado peor al previsto por el mercado.
En su comparación anual, el PIB apenas registró un avance de 0.1 por ciento, lo que quedó por debajo de las expectativas de crecimiento cercanas a 0.8 por ciento y reforzó la percepción de una pérdida de dinamismo económico en el país.
El retroceso se reflejó en todos los grandes sectores. Las actividades primarias disminuyeron 1.4 por ciento, las secundarias bajaron 1.1 por ciento y las terciarias retrocedieron 0.6 por ciento, lo que evidencia un comportamiento negativo generalizado en la producción y los servicios.
Analistas han señalado que este desempeño abre la discusión sobre un posible escenario de estancamiento económico, al observarse debilidad simultánea en distintos rubros clave para la actividad nacional.
Las cifras definitivas serán publicadas en las próximas semanas, lo que permitirá confirmar la magnitud del ajuste y precisar el rumbo de la economía mexicana en el inicio de este año.
