El reparto de utilidades ya comenzó en México y miles de trabajadores esperan este ingreso extra, pero no todos cumplen con las condiciones para obtenerlo.
El reparto de utilidades es una prestación laboral obligatoria que permite a los empleados recibir una parte de las ganancias generadas por la empresa durante el año fiscal. En México, las compañías deben destinar el 10 por ciento de sus utilidades para distribuirlo entre su personal, siempre que hayan reportado ganancias ante el SAT.
Para acceder a este pago en 2026, uno de los requisitos principales es haber trabajado al menos 60 días durante el año correspondiente. Además, es indispensable que la empresa haya obtenido utilidades, ya que en caso contrario no existe obligación de realizar el reparto.
No todos los trabajadores participan en este beneficio. Quedan excluidos directores, gerentes generales y administradores, así como personas que prestan servicios por honorarios sin una relación laboral subordinada. También las empresas de nueva creación pueden estar exentas durante su primer año de operaciones.
El monto que recibe cada trabajador no es igual para todos, ya que se calcula en dos partes. Una se reparte de manera equitativa según los días trabajados y la otra se distribuye en función del salario percibido, lo que genera diferencias en los pagos finales.
En cuanto a fechas, las empresas tienen como límite el 30 de mayo de 2026 para entregar las utilidades, mientras que las personas físicas con actividad empresarial podrán hacerlo hasta el 29 de junio, conforme a lo establecido por la legislación laboral vigente.
