Hoy se recuerda la muerte de la cantante texana que dejó un legado imborrable en la música y la cultura latina
Este 31 de marzo se cumplen 31 años del asesinato de Selena Quintanilla, una de las voces más queridas del género tejano, que murió el 31 de marzo de 1995 en Corpus Christi, Texas. Su partida conmocionó al mundo y dejó un legado que sigue vivo entre millones de fans.
Selena Quintanilla Pérez, nacida el 16 de abril de 1971 en Lake Jackson, Texas, se convirtió en un ícono de la música latina gracias a su talento, carisma y capacidad de romper barreras culturales y de género. Su estilo único y su conexión con el público la llevaron a recibir un Premio Grammy, a posicionar varios álbumes en el Billboard 200 y a convertirse en referente para toda una generación.
El asesinato de Selena ocurrió cuando tenía 23 años, luego de que Yolanda Saldívar, presidenta de su club de fans y responsable de irregularidades financieras en su marca, le disparara durante una reunión en un motel de Corpus Christi. A pesar de los esfuerzos por salvarla, la cantante falleció, dejando un profundo impacto en la industria musical y en sus seguidores.
Además de su carrera musical, Selena se destacó como diseñadora de moda, creando piezas que reforzaban su estilo y su cercanía con los fans. Su legado artístico y personal sigue siendo recordado cada año, y su influencia se refleja en nuevas generaciones de músicos y artistas que buscan seguir su ejemplo.
Hoy, a 31 años de su muerte, Selena Quintanilla continúa siendo un símbolo de pasión, perseverancia y talento, y su historia inspira a todos quienes buscan transformar la música y la cultura con creatividad y entrega.
