No existe una “cura milagrosa”, pero ciertas acciones sencillas pueden ayudarte a sentirte mejor después de una noche de alcohol
Aunque no hay una solución científica definitiva para curar una resaca, algunas prácticas populares y naturales pueden aliviar los síntomas como dolor de cabeza, náusea, fatiga y deshidratación. Así lo explica Medical News Today, que analiza la evidencia disponible sobre este tema.
Una estrategia clave es reponer líquidos y electrolitos, porque el alcohol funciona como diurético y provoca deshidratación. Beber agua abundantemente, o bien bebidas deportivas con electrolitos, puede ayudar a equilibrar los líquidos del cuerpo.
También se sugiere comer un desayuno nutritivo al día siguiente. El hambre, la baja de azúcar en la sangre y la inflamación que sigue al consumo de alcohol contribuyen a los malestares. Un desayuno con proteínas, carbohidratos y grasas saludables puede ayudar a subir el nivel de glucosa y aportar nutrientes para la recuperación.
Consumir alimentos ricos en antioxidantes, como frutas (bayas, cerezas, uvas), verduras coloridas (zanahoria, espinaca) y té verde o negro, puede contribuir a disminuir el estrés oxidativo que produce el alcohol en el organismo.
Algunas personas optan por café o té con cafeína para combatir la sensación de fatiga, aunque estos también pueden tener un efecto ligeramente deshidratante, por lo que es útil combinarlos con agua.
Es importante recordar que ninguno de estos métodos elimina el alcohol del cuerpo de inmediato ni sustituye el descanso y el tiempo; la forma más efectiva de evitar una resaca es consumir alcohol con moderación, mantenerse hidratado mientras se bebe y dormir suficiente esa noche o al día siguiente.
