Durante la Semana Santa ha surgido una creencia que alerta sobre los peligros de permanecer despierto durante la noche del Viernes Santo. Se dice que en estas horas el “Diablo anda suelto”, por lo que es más probable tener un encuentro con fuerzas malignas.
Esta advertencia se extiende desde las 3 de la tarde del Viernes Santo hasta la medianoche del Sábado de Gloria. Según la tradición, en ese lapso Dios ha abandonado la Tierra, permitiendo que el maligno y los malos espíritus deambulen libremente.
Aunque no forma parte de la doctrina religiosa oficial, muchas personas toman esta creencia con seriedad y la transmiten como medida de precaución. Dormir temprano se convierte en una práctica que mezcla superstición y tradición, manteniendo viva la cautela en estas fechas.
En algunas comunidades, el temor a desvelarse motiva a familias a organizar actividades durante el día y reforzar la rutina del descanso, integrando esta costumbre a la observancia de la Semana Santa de manera particular.
