El uso de medios electrónicos crece en México, pero especialistas advierten que también existen peligros que los usuarios deben considerar al momento de pagar.
El pago con tarjeta en gasolineras y casetas es una práctica cada vez más común, especialmente ante la intención de migrar hacia esquemas digitales en todo el país. Sin embargo, esta modalidad no está exenta de riesgos, principalmente por posibles fraudes o clonación de datos.
Uno de los principales peligros es la instalación de dispositivos ilegales conocidos como “skimmers”, que pueden copiar la información de las tarjetas al momento de insertarlas en terminales manipuladas. Esta práctica permite que terceros realicen cargos indebidos sin que el usuario lo note de inmediato.
También se advierte sobre terminales alteradas o cargos duplicados, así como el uso indebido de datos en lugares donde no hay supervisión directa. En algunos casos, incluso pueden presentarse engaños o intentos de estafa en estaciones de servicio.
A pesar de ello, pagar con tarjeta no es inseguro por sí mismo. La recomendación es verificar que las terminales no estén manipuladas, evitar perder de vista el plástico durante la transacción y revisar constantemente los movimientos bancarios para detectar cualquier anomalía.
En un contexto donde el país avanza hacia pagos digitales en carreteras y estaciones de servicio, tomar precauciones se vuelve clave para aprovechar la comodidad sin exponerse a fraudes.
