Cambios en el sistema PEGI pondrán bajo la lupa funciones dentro de los juegos que hoy son comunes entre usuarios
El sistema europeo de clasificación de videojuegos, PEGI, alista una de las modificaciones más importantes en su historia, lo que impactará directamente en la edad recomendada de varios títulos.
A partir de junio de 2026, los nuevos criterios tomarán en cuenta no solo el contenido tradicional como violencia o lenguaje, sino también elementos como compras dentro del juego, cajas de botín y la interacción en línea.
Estas características, cada vez más presentes en la industria, han generado preocupación por su posible impacto en menores, especialmente por mecánicas que incentivan el gasto o el uso constante de los videojuegos.
Con estos cambios, los juegos que incluyan objetos aleatorios de pago, como las llamadas “loot boxes”, pasarán automáticamente a tener una clasificación mínima de 16 años, e incluso podrían alcanzar categorías más restrictivas.
Esto provocará que títulos populares que hoy son aptos para todo público eleven su clasificación. Un caso claro es el de franquicias deportivas que actualmente tienen PEGI 3, pero que podrían subir hasta PEGI 16 debido a sus sistemas de recompensas y compras internas.
Además, los nuevos lineamientos también consideran factores como chats sin moderación, uso de tecnologías como NFT y mecánicas que obligan a jugar diariamente, lo que podría llevar incluso a clasificaciones para adultos en algunos casos.
Estos ajustes buscan ofrecer mayor claridad a padres y usuarios sobre los riesgos dentro de los videojuegos, en un contexto donde la forma de jugar ha cambiado significativamente en los últimos años.
