El reparto de utilidades, conocido como Participación de los Trabajadores en las Utilidades (PTU), es un derecho establecido en el artículo 123 de la Constitución y regulado por la Ley Federal del Trabajo. Este beneficio permite que los empleados reciban una parte de las ganancias generadas por la empresa durante el ejercicio fiscal anterior.
Aun así, la legislación contempla ciertas situaciones en las que algunos empleadores no están obligados a realizar este pago. Entre ellos se encuentran las empresas de nueva creación durante su primer año de operaciones, ya que todavía se encuentran en una etapa inicial de desarrollo.
También quedan exentas las compañías que elaboran un producto nuevo mientras se encuentran en el periodo inicial de funcionamiento. De igual forma, las empresas de la industria extractiva no tienen obligación de repartir utilidades cuando se encuentran en fase de exploración.
La normativa también contempla a algunas instituciones con fines sociales. Entre ellas se encuentran organismos públicos descentralizados con objetivos culturales, asistenciales o de beneficencia, así como instituciones privadas de asistencia que operan sin fines de lucro.
En México, el pago de utilidades se realiza cada año con base en las ganancias declaradas ante el Servicio de Administración Tributaria. Para este 2026, las empresas deberán realizar el reparto entre el 1 de abril y el 30 de mayo, mientras que las personas físicas con trabajadores tienen como fecha límite el 29 de junio.
