El reparto de utilidades es un derecho laboral en México que cada año genera dudas entre trabajadores. Conoce quiénes pueden recibir este pago y cuándo debe entregarse.
El reparto de utilidades, conocido como Participación de los Trabajadores en las Utilidades (PTU), es una prestación establecida en la Constitución y en la Ley Federal del Trabajo que reconoce la contribución de las y los empleados en las ganancias de las empresas. Cada año, los patrones deben distribuir entre su personal una parte de las utilidades obtenidas durante el ejercicio fiscal anterior.
En México, las empresas están obligadas a repartir entre sus trabajadores el 10 por ciento de sus utilidades netas. Ese monto se divide en dos partes. La primera se distribuye según los días trabajados durante el año y la segunda en proporción al salario percibido por cada empleado.
Tienen derecho a recibir este pago los trabajadores de planta o eventuales que hayan laborado al menos 60 días durante el año correspondiente. También aplica para personas que se encuentren en servicio activo, quienes hayan tenido incapacidad temporal o madres trabajadoras durante el periodo de maternidad. Incluso extrabajadores pueden reclamarlo si laboraron el tiempo mínimo establecido.
No todos los colaboradores están incluidos. Quedan excluidos directores, administradores, gerentes generales, socios o accionistas de la empresa, así como prestadores de servicios profesionales sin relación laboral subordinada y trabajadores eventuales que hayan trabajado menos de 60 días en el año.
Para 2026, el pago debe realizarse dentro de los 60 días posteriores a la presentación de la declaración anual. En el caso de empresas, el plazo va del 1 de abril al 30 de mayo, mientras que para empleadores personas físicas se extiende del 1 de mayo al 29 de junio.
Si un trabajador no recibe sus utilidades dentro de estos periodos, cuenta con hasta un año para reclamarlas conforme a la legislación laboral vigente.
