A pocas horas del operativo que terminó con la vida del líder del CJNG, el presidente Donald Trump publicó un mensaje directo en Truth Social: «¡México debe intensificar sus esfuerzos contra los cárteles y las drogas!»
Y no fue lo único. La Casa Blanca emitió un comunicado donde reconoció la cooperación del Ejército mexicano en el operativo de Tapalpa, pero dejó clara su postura: «El presidente Trump ha sido muy claro, Estados Unidos se asegurará de que los narcoterroristas que envían drogas mortales a nuestra patria enfrenten la justicia que merecen».
El contexto es clave: EE.UU. proporcionó inteligencia para localizar a «El Mencho» en la sierra de Jalisco. La vocera Karoline Leavitt recordó que en 2025 Trump designó al CJNG como organización terrorista extranjera y que la cooperación bilateral fue fundamental para el éxito de esta operación.
Pero la presión no es nueva. Desde enero de 2026, Trump ha amenazado con ataques terrestres contra cárteles en territorio mexicano, tras los operativos navales en el Caribe y el Pacífico. La presidenta Sheinbaum ha rechazado cualquier intervención militar extranjera.
La muerte de «El Mencho» es el mayor golpe al narcotráfico en años, pero para Washington no es suficiente. El mensaje es claro: quieren más.
