Mover dinero hoy es más sencillo gracias a las herramientas digitales que impulsa el sistema financiero mexicano, las cuales permiten enviar y recibir recursos de forma inmediata, segura y sin usar efectivo.
El Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios, conocido como SPEI, es la plataforma que hace posibles las transferencias entre distintos bancos en cuestión de segundos. Opera todos los días del año y funciona como la base tecnológica que utilizan la mayoría de las aplicaciones bancarias cuando se envía dinero mediante CLABE, número de cuenta o tarjeta.
CoDi es una solución pensada para pagos cotidianos sin compartir datos bancarios. Funciona mediante códigos QR o tecnología de proximidad y permite que comercios, prestadores de servicios y personas reciban pagos desde el celular del cliente con solo aceptar la operación. Este esquema busca reducir el uso de efectivo y ampliar la inclusión financiera, especialmente en pequeños negocios.
Dimo, abreviatura de Dinero Móvil, simplifica aún más las transferencias al permitir que el envío y recepción de dinero se haga únicamente con el número de celular. Al vincular el teléfono a una cuenta bancaria, las personas pueden realizar operaciones rápidas sin memorizar números largos, lo que resulta práctico para pagos entre conocidos o ventas de bajo monto.
Aunque cumplen funciones distintas, las tres herramientas están conectadas. SPEI actúa como la infraestructura central, mientras que CoDi y Dimo ofrecen formas más ágiles de usarla en la vida diaria. Todas operan bajo la supervisión del Banco de México, lo que garantiza seguridad y respaldo institucional.
Elegir cuál usar depende de la necesidad. SPEI es ideal para transferencias tradicionales entre cuentas, CoDi resulta útil para pagos inmediatos en comercios y Dimo destaca por su facilidad al usar solo el número telefónico. Con estas opciones, los usuarios tienen en sus manos herramientas que fortalecen el control de su dinero y abren paso a una economía más digital y accesible.
