Del 7 al 14 de febrero, distintas fechas previas al Día del Amor y la Amistad proponen celebrar el vínculo afectivo desde diferentes gestos, entre lo simbólico y lo comercial
Más allá del 14 de febrero, la llamada Semana de San Valentín se ha popularizado como una serie de días temáticos dedicados a reforzar relaciones, expresar sentimientos o incluso iniciar nuevas historias. Esta tendencia, impulsada en gran parte por el comercio, también ha sido adoptada por parejas y amistades como una oportunidad para dedicar tiempo y atención emocional.
La celebración inicia el 7 de febrero con el Día de la Rosa, asociado al simbolismo de las flores y sus distintos significados. El 8 se conmemora el Día de la Propuesta, enfocado en la confesión de sentimientos o compromisos importantes. Para el 9 de febrero, el chocolate toma protagonismo como un detalle que representa cariño y cercanía.
El calendario continúa el 10 de febrero con el Día del Peluche, relacionado con la ternura y el afecto, seguido del Día de la Promesa, el 11, que pone énfasis en la confianza y el compromiso mutuo. El 12 de febrero se dedica al abrazo como muestra de apoyo emocional, mientras que el 13 resalta el beso como símbolo de conexión y romance.
Finalmente, el 14 de febrero concentra la atención con el Día de San Valentín o del Amor y la Amistad, una fecha que reúne todas las expresiones afectivas previas y se celebra tanto en pareja como entre amistades y familia. Entre gestos genuinos y estrategias comerciales, la semana invita a reflexionar sobre cómo se vive y se expresa el amor en lo cotidiano.
