Salir de deudas es posible si se aplican disciplina, planeación y hábitos responsables. Profeco y especialistas comparten estrategias clave para mejorar la salud económica en 2026.
Las deudas forman parte de la vida financiera, pero se convierten en un problema cuando los pagos superan la capacidad real de una persona. Especialistas advierten que el sobreendeudamiento ocurre cuando más del 40 por ciento de los ingresos se destina a créditos, lo que genera presión constante, intereses elevados y dificultades para cubrir gastos básicos.
Dejar de pagar no es una solución. Al suspender pagos, la deuda continúa creciendo por intereses y comisiones, además de afectar el historial crediticio en instituciones como el Buró de Crédito. Aunque este registro puede mejorar con el tiempo, regularizar adeudos requiere constancia y compromiso.
La Procuraduría Federal del Consumidor recomienda iniciar con un presupuesto realista que permita identificar ingresos y gastos. Vivir dentro de las posibilidades, evitar compras impulsivas, ahorrar incluso en montos pequeños y comparar precios antes de contratar un crédito son acciones que ayudan a recuperar estabilidad. También se sugiere revisar el Costo Anual Total para elegir opciones menos costosas.
Entre las alternativas para reorganizar finanzas se encuentra la consolidación de deudas, que permite agrupar varios créditos en uno solo. Aunque implica plazos más largos, facilita el control de pagos si se maneja con responsabilidad. A esto se suma la importancia de cambiar hábitos, llevar un registro de gastos y buscar oportunidades para incrementar ingresos.
Salir de deudas no es inmediato, pero cada avance fortalece la tranquilidad financiera. Con información, disciplina y decisiones conscientes, 2026 puede marcar el inicio de una etapa de mayor estabilidad y bienestar económico.
