El obispo confirmó su llegada a Tampico, aseguró una transición ordenada y adelantó que permanecerá para Semana Santa antes de cerrar su etapa pastoral.
Durante una rueda de prensa, Margarito Salazar anunció oficialmente su cambio a la diócesis de Tampico y dejó claro el enfoque con el que asume la nueva responsabilidad. “Quiero estar con actitud de servicio”, expresó al hablar de la encomienda que le fue confiada por el papa León XIV.
El todavía obispo de Matehuala señaló que su salida será responsable y sin pendientes. “Voy a procurar no dejar las cosas a medias”, afirmó, al confirmar que permanecerá en la ciudad durante la Semana Santa para acompañar a la comunidad en una de las celebraciones más significativas del calendario litúrgico.
Salazar pidió confianza a los fieles ante la próxima designación episcopal y sostuvo que “deben tener confianza en que el santo padre enviará un obispo preparado”, al referirse a quien asumirá la conducción de la diócesis. También informó que se realizará una misa especial para agradecer el camino compartido entre el obispo y la Iglesia local.
Manifestó su deseo de regresar como invitado a la celebración del 30 aniversario de la diócesis, prevista para el próximo año, fecha en la que se espera concluir las remodelaciones de la catedral, uno de los proyectos más representativos de su gestión.
Margarito Salazar es originario de Matamoros, fue ordenado sacerdote en 1989 y antes de llegar a Matehuala se desempeñó como párroco y rector de seminario. Fue nombrado obispo de esta diócesis el 03 de marzo de 2018 por el papa Francisco.
