Lo despidieron por usar la computadora y la justicia lo frenó



Un tribunal determinó que la empresa no probó un daño real por el uso personal del equipo, por lo que el trabajador recibió una fuerte indemnización tras perder su empleo.

Un trabajador con más de una década de antigüedad fue despedido luego de que su empresa detectara que utilizaba la computadora laboral para actividades ajenas a sus funciones, como consultar sitios de entretenimiento y formación durante el horario de trabajo.

La compañía argumentó que ese comportamiento afectó su rendimiento y presentó registros de más de mil conexiones a internet, con lo que justificó un despido disciplinario al considerar que incumplió sus obligaciones laborales.

El caso llegó a un juzgado de lo social, donde el análisis fue distinto. El tribunal concluyó que, aunque el uso personal del equipo no era correcto, la empresa no acreditó una afectación concreta a la productividad, ni retrasos en tareas, ni perjuicios económicos derivados de esa conducta.

Con ese criterio, la justicia declaró improcedente el despido y ordenó el pago de una indemnización superior a 39 mil euros, equivalentes a más de 800 mil pesos mexicanos, o la readmisión del trabajador. El fallo fue ratificado por una instancia superior y se convirtió en un recordatorio claro de que las sanciones laborales deben ser proporcionales y estar bien sustentadas.

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